Hace más de dos años, el presidente Andrés Manuel López Obrador, anunció su interés de vender el avión presidencial, bautizado como José María Morelos y Pavón, que fue comprado durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa, en el noviembre de 2012, por 2 mil 952 millones de pesos.

La propuesta del presidente López Obrador levantó un debate público, ya que también proponía la venta de todos los vehículos aéreos adquiridos durante administraciones pasadas. 

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Tan sólo en 10 años, durante los gobiernos de Felipe Calderón y de Enrique Peña Nieto, se compraron 100 mil millones de pesos en aviones y helicópteros, muchos de estos últimos destinados a las Fuerzas Armadas del país.

En un principio la idea fue rifar el avión presidencial mediante un sorteo de la Lotería Nacional, e incluso se diseñó el “chachito” del sorteo, lo que generó opiniones encontradas por parte de la opinión pública y las redes sociales.

Los memes no se hicieron esperar:

Desde el inicio de este sexenio en 2018, el gobierno actual ha pagado 33 millones de pesos para el mantenimiento del vehículo en un aeropuerto de California en Estados Unidos, para que le diera mantenimiento durante 19 meses, 286 millones de pesos para la organización de la rifa alusiva realizada en 2020 y alrededor de 83 millones de pesos desde que la aeronave volvió a México. Esto significa que la presente administración le ha destinado 402 millones de pesos.

Durante dos años y medio, López Obrador ha buscado vender al José María Morelos y Pavón, sin éxito, incluso elaboró un folleto para promocionarlo como “orgullo de la nación”, “la aeronave más emblemática del continente” y “de avión presidencial a pináculo de la aviación empresarial del mundo”.

Ante la falta de interesados, este martes, la Oficina para la Organización de las Naciones Unidas para Proyectos, anunció que se encargará de encontrar vendedores.

Bajo la licitación ITB/2021/19079, se detalla que uno de los objetivos es encontrar y recomendar potenciales compradores de la aeronave con las mejores condiciones para el gobierno mexicano.

La aeronave tiene un monto mínimo de venta de 2 mil 286 millones 17 mil 512.15 pesos, Se detalla que la contratación consiste en dos etapas; la primera es una investigación de mercado y comercialización del avión, en donde el contratista será responsable de realizar una investigación de mercado y la comercialización de la aeronaves “con el objetivo de encontrar y recomendar potenciales compradores con las mejores condiciones para el gobierno mexicano”.

Además que se realizará una investigación de mercado en el sector aeronáutico y ejecutivo para identificar potenciales interesados y compradores del avión presidencial TP-01.

El contratista también realizará un procedimiento de comercialización que incluye la promoción y publicidad del avión presidencial, nacional e internacional, como también la identificación de las alternativas viables para su enajenación.