Audiencia promedio en Estados Unidos
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, encabezado por Bad Bunny, promedió 128.2 millones de espectadores durante sus 15 minutos de transmisión, según datos oficiales de Nielsen mediante su nueva metodología de medición Big Data + Panel. Esta cifra coloca la presentación como el cuarto halftime show más visto en la historia del Super Bowl en ese mercado, solo detrás de actuaciones como Kendrick Lamar en 2025 y Michael Jackson en 1993.
La audiencia promedio del juego en su totalidad fue 124.9 millones de espectadores en EE. UU., lo que significa que el show musical incluso superó en sintonía a la propia transmisión del partido.
Alcance global y consumo digital
Aunque las cifras oficiales de audiencia global todavía están pendientes de publicación completa, el espectáculo tuvo un impacto enorme en las plataformas digitales. Reportes señalan que el medio tiempo logró alrededor de 4 000 millones de visualizaciones acumuladas en redes sociales en las primeras 24 horas, lo que representa una cifra histórica e inédita en la interacción global generada por un halftime show.
Este volumen de consumo incluye reproducciones de clips oficiales, reacciones de celebridades, contenido generado por fans e interacciones en plataformas como TikTok, Instagram y Twitter.
Influencia en streaming musical
La presentación de Bad Bunny también se tradujo en un aumento significativo en las reproducciones de sus canciones en plataformas de streaming. Informes recientes indican que, tras su participación en el Super Bowl LX, temas como “Yo Perreo Sola”, “Tití Me Preguntó” y “DtMF” experimentaron crecimiento considerable en listas globales y regionales, llegando a ubicarse en posiciones destacadas a nivel mundial.
Este efecto de “impulso post-halftime” no solo consolidó el impacto mediático de su actuación, sino que también reforzó el posicionamiento de Bad Bunny como uno de los artistas latinos más influyentes en la música contemporánea.
Relevancia cultural y social del espectáculo
La actuación de Bad Bunny fue histórica por varios aspectos culturales. Fue el primer halftime show casi íntegramente en español, con una narrativa visual que celebró elementos de la cultura puertorriqueña y latina. Esta representación generó un amplio debate social y cultural en medios tradicionales y digitales sobre identidad, inclusión y representación en uno de los escenarios más vistos del planeta.
El show también estuvo acompañado de reacciones encontradas por parte de distintos sectores: mientras muchos aplaudieron la visibilidad cultural, hubo críticas y hasta transmisiones alternativas organizadas por grupos conservadores, que intentaron contraprogramar el momento sin lograr cifras comparables.
Valor sentimental y percepción pública
Más allá de los datos cuantitativos, la percepción del público indica que el espectáculo de Bad Bunny trascendió lo musical. Para muchas comunidades latinas y audiencias globales, su presencia en el medio tiempo fue vista como un símbolo de representación cultural en eventos masivos tradicionalmente dominados por artistas angloparlantes. Este valor emocional y de identidad amplió la conversación sobre diversidad en entretenimiento internacional.El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl LX no solo generó cifras destacadas de audiencia en Estados Unidos, sino que también marcó un hito por su impacto mediático global, cultural y sentimental. La combinación de un alto alcance televisivo, interacción digital masiva y resonancia cultural entre audiencias diversas subraya la magnitud del fenómeno que representó la presentación del artista puertorriqueño en uno de los eventos más importantes del entretenimiento mundial.






