La Ciudad de México se vive distinto cuando la recorres en bicicleta. El ruido baja, el ritmo cambia y la ciudad —esa que a veces parece caótica— se vuelve cercana, disfrutable y hasta romántica. Andar en bici no es solo moverte de un punto a otro: es una experiencia para compartir, descubrir y reconectar con la ciudad y con quienes te acompañan.

Cuando la ciudad se abre para rodar

Uno de los mejores momentos para salir en bici es durante los cierres dominicales de grandes avenidas, especialmente en el programa Muévete en Bici.
Cada domingo, avenidas emblemáticas como Paseo de la Reforma, Juárez, Eje Central y zonas del Centro Histórico se cierran al tránsito vehicular, generalmente de 8:00 a 14:00 horas, para dar prioridad a peatones, ciclistas, patinadores y familias.

Estos cierres no solo buscan fomentar la actividad física, sino también recuperar el espacio público, reducir la contaminación y promover una forma más humana de vivir la ciudad. El resultado: calles seguras, ambiente relajado y una ciudad que invita a quedarse.

Rutas que se disfrutan más en bici

  • Paseo de la Reforma
    Ideal para todos los niveles. Amplio, plano y con vistas icónicas como el Ángel de la Independencia, la Diana Cazadora y el Bosque de Chapultepec.
  • Centro Histórico
    Pedalear entre edificios históricos, plazas y museos es una experiencia única. Perfecto para combinar con una parada cultural o un café.
  • Chapultepec
    Un plan más verde. Puedes recorrer el bosque, hacer picnic o simplemente disfrutar de la sombra y el aire fresco.

Un plan perfecto para pareja, amigos o familia

Andar en bici en la ciudad funciona porque se adapta a todos:

  • En pareja, es una cita diferente: pedalean, platican, se detienen donde quieran y comparten el momento sin prisas.
  • Con amigos, se vuelve un plan social: risas, fotos, antojos y rutas improvisadas.
  • En familia, es una forma segura y divertida de convivir, enseñar a los más pequeños a moverse en la ciudad y crear recuerdos fuera de la rutina.

Además, muchos puntos de la ciudad ofrecen préstamo de bicicletas, actividades culturales, música en vivo y espacios para descansar, lo que hace que el paseo sea aún más completo.

Más que un paseo, una forma de vivir la ciudad

Salir en bici por la Ciudad de México es una invitación a bajarle a la prisa, mirar alrededor y apropiarte del espacio urbano. No importa si recorres kilómetros o solo das una vuelta corta: lo importante es moverte, compartir y disfrutar.

La próxima vez que veas una gran avenida cerrada, no lo pienses como un obstáculo, sino como una oportunidad. La ciudad está lista para rodar contigo.

¿Y tú, qué opinas?

Karina González