El amor tántrico es una práctica que se origina en las antiguas tradiciones del tantra, una filosofía espiritual que se desarrolló en la India hace miles de años. En el tantra, el amor y la sexualidad son vistos como vías para la iluminación y la conexión con lo divino. Aunque muchas personas asocian el tantra únicamente con prácticas sexuales, en realidad implica una visión holística que abarca aspectos físicos, emocionales y espirituales.

En México, el tantra ha ganado popularidad en las últimas décadas, especialmente entre aquellos que buscan explorar una sexualidad más consciente y conectada. Sin embargo, es importante entender que el tantra en su forma auténtica va más allá de las prácticas sexuales y abarca una serie de enseñanzas y prácticas espirituales.

Los orígenes exactos del tantra en México pueden ser difíciles de rastrear debido a la naturaleza diversa y fragmentada de las comunidades que practican estas enseñanzas. Sin embargo, se sabe que el tantra ha sido influenciado por una variedad de tradiciones espirituales y culturales, incluyendo las tradiciones indígenas mesoamericanas, así como las influencias hindúes y budistas que llegaron a través de la colonización española.

En cuanto a los tabúes asociados con el amor tántrico en México, es importante destacar que el tema de la sexualidad sigue siendo un área de gran sensibilidad y controversia en muchas culturas, incluyendo la mexicana. Aunque el tantra promueve una visión de la sexualidad que es abierta, respetuosa y consciente, algunas personas pueden percibir estas prácticas como desafiantes o amenazantes para las normas sociales y religiosas establecidas.

Además, el desconocimiento y la desinformación sobre el tantra pueden llevar a malentendidos y prejuicios. Algunas personas pueden asociar el tantra con prácticas sexuales extravagantes o promiscuas, lo que puede contribuir a la estigmatización de quienes lo practican.

El amor tántrico en México está influenciado por una variedad de tradiciones espirituales y culturales, y está sujeto a una serie de tabúes y estigmas debido a la sensibilidad cultural en torno a la sexualidad. Sin embargo, para aquellos que se embarcan en esta práctica con respeto, conciencia y ética, el tantra puede ofrecer una vía poderosa para la conexión íntima, el crecimiento personal y la expansión espiritual.

Por: Daniela Vega