Durante décadas, tomar alcohol fue sinónimo de fiesta, vida social y adultez. Pero hoy está creciendo una tendencia distinta: beber menos, elegir opciones sin alcohol o incluso dejarlo por completo. No se trata solo de una moda “sober curious”; detrás hay razones de salud, economía, productividad, bienestar mental y nuevos hábitos sociales.

DATOS Y ESTADÍSTICAS RELEVANTES

EL CONSUMO DE ALCOHOL ESTÁ BAJANDO EN VARIOS PAÍSES

La OCDE reporta que, durante la última década, la mayoría de los países analizados han visto una disminución en el consumo de alcohol. Entre 2013 y 2023, varios países redujeron su consumo anual per cápita, aunque México aparece como una excepción, con aumento en ese periodo. Esto permite matizar el artículo: la tendencia global apunta a beber menos, pero no todos los mercados avanzan al mismo ritmo.

EN ESTADOS UNIDOS, MENOS ADULTOS DICEN BEBER ALCOHOL

Gallup reportó en 2025 que solo 54% de los adultos en Estados Unidos dijeron beber alcohol, el nivel más bajo registrado por la firma desde que comenzó a medir este comportamiento en 1939. En 2023, la cifra era de 62%, lo que muestra una caída importante en apenas dos años.

LOS JÓVENES ESTÁN LIDERANDO EL CAMBIO

La caída es especialmente visible entre adultos jóvenes. Según datos citados por Brandeis University a partir de Gallup, entre personas de 18 a 34 años, solo 50% reportó beber alcohol en 2025, frente a 72% dos décadas antes. Este dato es clave para explicar el cambio generacional: para muchos jóvenes, no beber ya no es raro, sino parte de una identidad más consciente.

CRECE LA PERCEPCIÓN DE QUE BEBER “MODERADAMENTE” TAMBIÉN PUEDE SER DAÑINO

Uno de los cambios más fuertes está en la percepción de salud. Gallup encontró que, por primera vez, una mayoría de estadounidenses, 53%, considera que beber con moderación —una o dos bebidas al día— es malo para la salud. En 2018, solo 28% pensaba eso.

LA OMS HA CAMBIADO LA CONVERSACIÓN: “NO HAY NIVEL SEGURO”

La Organización Mundial de la Salud señaló en 2023 que no existe un nivel de consumo de alcohol que pueda considerarse seguro para la salud, especialmente por la relación entre alcohol y ciertos tipos de cáncer. Esta postura ha influido mucho en la conversación pública: antes se hablaba del “consumo responsable”; ahora se habla cada vez más de reducción de riesgo.

EL ALCOHOL ESTÁ LIGADO A AL MENOS SIETE TIPOS DE CÁNCER

En 2025, el U.S. Surgeon General publicó un aviso sobre la relación causal entre el consumo de alcohol y un mayor riesgo de al menos siete tipos de cáncer: mama, colorrectal, esófago, laringe, hígado, boca y garganta. El documento también señala que el alcohol es una de las principales causas prevenibles de cáncer en Estados Unidos.

INCLUSO QUIENES TOMAN, ESTÁN TOMANDO MENOS

Gallup también encontró que, entre quienes sí beben, solo 24% dijo haber tomado alcohol en las últimas 24 horas, el nivel más bajo registrado. Además, 40% dijo que había pasado más de una semana desde su última bebida, el porcentaje más alto desde el año 2000.

EL MERCADO SIN ALCOHOL ESTÁ CRECIENDO

La tendencia no significa necesariamente que la gente haya dejado de consumir bebidas sociales; significa que muchas personas están migrando a alternativas. IWSR proyecta que el volumen global de bebidas sin alcohol —cervezas, vinos, RTD y destilados sin alcohol— habría crecido 9% en 2025 y crecerá 36% entre 2024 y 2029, hasta alcanzar más de 18 mil millones de porciones en 2029.

En Estados Unidos, IWSR estima que el mercado de bebidas sin alcohol podría valer cerca de 5 mil millones de dólares para 2028, impulsado principalmente por la cerveza sin alcohol.

EN MÉXICO, LA FOTO ES MIXTA

México no necesariamente sigue la misma curva que otros países en consumo total. La OCDE señala que México fue uno de los países donde el consumo per cápita aumentó entre 2013 y 2023. Sin embargo, en adolescentes sí hay señales de reducción: datos de ENCODAT 2025 indican que el porcentaje de personas de 12 a 17 años que habían consumido alcohol alguna vez bajó de 39.8% en 2016 a 33.9% en 2025.

Además, el consumo en el último mes entre adolescentes habría bajado de 16.1% a 7.5%, de acuerdo con la ENCODAT 2025.

La gente no está dejando de tomar por una sola razón. Lo hace por salud, por dinero, por productividad, por bienestar mental o simplemente porque las nuevas generaciones están redefiniendo lo que significa divertirse. El alcohol sigue presente, pero ya no ocupa el centro de la vida social como antes. En su lugar, crece una cultura más consciente: menos exceso, más control y más opciones para quienes quieren disfrutar sin pagar la factura física y emocional del día siguiente.