Por: Isaías ML

@pistorey

El trabajo remoto se ha convertido en una modalidad esencial en la vida laboral moderna, brindando flexibilidad y nuevas formas de colaboración. Sin embargo, con la creciente dependencia de las videollamadas, surge una pregunta crucial: ¿realmente importa prender la cámara durante estas reuniones? La respuesta es un rotundo . Encender la cámara no solo mejora la comunicación, sino que también fortalece la conexión humana y profesional en un entorno virtual.

1. Genera confianza y proximidad

En un ambiente remoto, donde las interacciones físicas son inexistentes, la cámara se convierte en una herramienta clave para generar confianza. Ver las expresiones faciales y el lenguaje corporal de tus compañeros o jefes permite interpretar mejor sus emociones y crea un sentido de cercanía. Esto es especialmente importante en reuniones críticas, como presentaciones o negociaciones, donde cada detalle importa.

2. Fomenta la atención y el compromiso

Apagar la cámara puede ser tentador, pero también puede llevar a distracciones. Cuando la cámara está encendida, es más probable que estés completamente presente, tomando notas y participando activamente en la conversación. Además, para los demás, ver tu rostro transmite interés y respeto hacia lo que están compartiendo.

3. Refuerza la identidad del equipo

El trabajo remoto puede ser solitario, y apagar la cámara refuerza esa sensación de aislamiento. Al encenderla, contribuyes a mantener la identidad del equipo y fortalecer los lazos entre los integrantes. Ver a tus colegas riendo o asintiendo crea una atmósfera más colaborativa y humana, incluso a través de una pantalla.

4. Profesionalismo y percepción

En un entorno virtual, tu imagen es una parte esencial de tu presentación profesional. Prender la cámara demuestra responsabilidad y compromiso, además de proyectar una imagen de confianza ante tus superiores o clientes. Esto puede marcar la diferencia en cómo perciben tu desempeño, incluso desde lejos.

5. Facilita la comunicación no verbal

Las palabras no siempre son suficientes para expresar una idea, y aquí es donde el lenguaje corporal entra en juego. Desde un gesto afirmativo hasta una expresión de duda, las señales no verbales enriquecen la conversación y evitan malentendidos. Esto es crucial en reuniones creativas o colaborativas, donde cada detalle cuenta.

Tips para sentirte cómodo frente a la cámara

Si te preocupa la idea de encenderla, aquí hay algunas sugerencias:

  • Elige un espacio bien iluminado y ordenado. Esto ayuda a proyectar una imagen profesional.
  • Vístete adecuadamente. No necesitas usar traje, pero evita ropa que no usarías en una oficina.
  • Prueba tu cámara y audio antes de la reunión. Así evitarás sorpresas técnicas.
  • Sé tú mismo. Nadie espera la perfección; la autenticidad siempre será bien recibida.

Encender la cámara durante las reuniones de home office es más que un acto técnico; es un gesto de conexión y profesionalismo. En un mundo cada vez más digital, la cámara se convierte en un puente que acorta distancias y refuerza las relaciones laborales. 

Así que, la próxima vez que inicies una reunión virtual recuerda: prender la cámara no solo beneficia a los demás, sino también a ti mismo.