(La guía no oficial para vivir el mejor proyecto de tu vida mientras gestionas cinco cuentas al mismo tiempo)
Dos proyectos, una sola tú
Hay un momento muy específico en el que te das cuenta de que estás gestionando dos cosas enormes a la vez: cuando abres Slack con una mano y con la otra buscas en Google “¿es normal tener náuseas a las 11 AM en una llamada de cliente?”
Sí, es normal. Y también es posible.
Estar embarazada mientras trabajas en una agencia digital en CDMX no es fácil, pero tiene algo que pocas profesiones pueden decir: ya sabes trabajar bajo presión, cambiar de prioridades en segundos y sacar resultados cuando todo se mueve. Eso no se va con el embarazo. Al contrario.
El primer trimestre: el modo sigilo
Las primeras semanas son las más intensas y, paradójicamente, las más silenciosas. Todavía no se nota, todavía no lo dices, pero tú ya estás viviendo algo enorme.
El cansancio llega sin avisar. Las náuseas tienen horario propio. Y tú sigues en calls, entregando campañas y sonriendo en el stand up de los lunes.
Algunos tips que realmente ayudan en esta etapa:
- Ten snacks en el cajón. Galletas, nueces, lo que te caiga bien. El hambre del primer trimestre no avisa y es brutal.
- Hidratación constante. Una botella de agua en el escritorio es tu mejor aliada en home office o en oficina.
- Aprende a decir “necesito cinco minutos”. Antes de una call importante, darte ese margen puede hacer toda la diferencia.
No tienes que contarlo antes de estar lista. Pero sí puedes cuidarte sin que nadie sepa por qué.
Segundo trimestre: tu momento de oro
La mayoría de las embarazadas lo confirma: el segundo trimestre es cuando vuelves a sentirte tú. Con energía, con ideas, con ganas.
Aprovéchalo. Es el mejor momento para avanzar proyectos importantes, tener las conversaciones que necesitas con tu líder o equipo, y empezar a planear la transición de tus cuentas con calma.
Hablar con tu jefa o jefe desde aquí —sin prisa, sin urgencia— te da poder. Llegas con un plan, no con una bomba. Y eso cambia completamente la dinámica.
Tercer trimestre: edita sin culpa
Cuando la panza ya no cabe entre tú y el escritorio, es momento de hacer algo que las agencias no enseñan pero debería ser materia obligatoria: priorizar de verdad.
No todo urge. No todo es tuyo. No todas las reuniones necesitan tu presencia física ni mental al 100%.
Este trimestre te invita a confiar más en tu equipo, a delegar con claridad y a darte cuenta de que el trabajo sale igual —a veces mejor— cuando no intentas cargarlo todo sola.
También es momento de preparar tu handoff con cariño. Documentar tus cuentas, tus contactos, tus procesos. No porque te vayas para siempre, sino porque las cosas que construiste merecen quedar bien registradas.
Lo que el embarazo le aporta a tu carrera (en serio)
Esto no se dice suficiente: el embarazo te hace mejor profesional en varios sentidos.
Te vuelves más eficiente porque el tiempo se vuelve más valioso. Te vuelves más empática con tu equipo porque estás viviendo algo que te recuerda que todos tienen una vida fuera del trabajo. Y te vuelves más clara en lo que importa y lo que no.
Las agencias valoran perfiles que saben gestionar la complejidad. Y tú, en este momento, estás haciendo exactamente eso.
Para terminar: date permiso
Date permiso de tener un mal día sin que signifique que eres mala en tu trabajo. Date permiso de llegar cinco minutos tarde porque el metro estaba imposible y traes el doble de peso. Date permiso de emocionarte en la oficina, de hablar de lo que estás viviendo, de estar orgullosa.
Estás construyendo una campaña que dura toda la vida. Y la estás llevando increíble.
¿Y tú, qué piensas?
Karina González






